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Continente Douluo (Novela)

Continente Douluo (Novela) – Capítulo 65

En el instante en que chocó contra él, los músculos del pecho del Joven Maestro Dai se endurecieron repentinamente como el hierro. Aunque aquel choque frontal logró lanzarlo por los aires gracias a la ventaja de fuerza que había obtenido. El resultado fue que el propio hombro de Tang San también quedó ardiendo de dolor.

La expresión del Joven Maestro Dai se volvió algo sombría. No tuvo más remedio que admitir que había subestimado a su oponente. Aquel chico que parecía varios años menor que él poseía una fuerza muy superior a la que había imaginado.

"¿Quieres continuar?". Preguntó Tang San con calma.

Los ojos siniestros del Joven Maestro Dai se entrecerraron ligeramente: "Por supuesto. Muy bien. Has logrado obligarme a utilizar mi poder espiritual, así que esta pelea ya la he perdido. Pero si no intercambio contigo unos cuantos golpes en serio, ¿cómo podría quedarme satisfecho? Sin importar cuál sea el resultado del enfrentamiento que se avecina, hoy les cedo esta habitación”.

En los ojos siniestros del Joven Maestro Dai no había ira ni odio, sino un brillo peculiar. Si hubiera que explicarlo con palabras, la expresión ‘encontrar una presa digna y alegrarse ante la oportunidad de cazar\[3\]’ sería la más apropiada para describir esta situación. En ese momento, su mirada era como la de alguien que acababa de encontrar a una belleza incomparable. De repente, los hombros del Joven Maestro Dai temblaron ligeramente y levantó ambos brazos.

Los ojos de Tang San también comenzaron a brillar poco a poco. Descubrió que el Joven Maestro Dai, que tenía delante, había cambiado. Si antes era frío y desdeñoso, como si nada le importara, ahora su cuerpo estaba completamente impregnado de un ardiente espíritu de combate.

"¡Tigre Blanco, posee mi cuerpo!".

Una intensa luz blanca pálida explotó repentinamente desde su cuerpo. El Joven Maestro Dai extendió ambos brazos hacia los lados al mismo tiempo y levantó el pecho. Los huesos de todo su cuerpo comenzaron a crujir, mientras sus músculos se hinchaban de golpe, tensando la ropa que llevaba puesta. Cada uno de sus músculos se volvió claramente visible bajo la tela, e incluso el aire a su alrededor parecía haberse vuelto inquieto.

Su abundante cabello dorado se transformó instantáneamente en una mezcla del color blanco y negro. El blanco ocupaba la mayor parte, mientras que unos cuantos mechones negros destacaban especialmente entre ellos. En su frente aparecieron cuatro líneas tenues: tres horizontales y una vertical, formando perfectamente el carácter chino ‘王’(rey).

Sus manos fueron las que experimentaron el cambio más notable. Se habían vuelto más del doble de grandes que antes. Un pelaje blanco cubrió por completo sus palmas y, mientras movía los diez dedos, unas garras afiladas, semejantes a dagas cortas, salían y volvían a retraerse continuamente de sus manos. Cada una de aquellas garras parecía una hoja de acero y medía nada menos que ocho cun\[4\] de longitud. Un brillo frío y siniestro destellaba en ellas.

El Joven Maestro Dai inclinó lentamente la parte superior del cuerpo hacia delante. Las cuatro pupilas de sus ojos se habían vuelto de un profundo color azul oscuro y, en ese instante, daba la impresión de haberse convertido en una auténtica máquina de matar.

Bajo sus pies, tres brillantes anillos de luz surgieron uno tras otro y ascendieron silenciosamente. Dos eran amarillos y uno púrpura. Mientras los anillos del alma giraban a su alrededor, su poderoso poder espiritual se extendió hacia ellos como una enorme ola, ejerciendo una presión abrumadora.

"¡Un anillo del alma de mil años!". Exclamó Xiao Wu sorprendida, y en sus ojos apareció de inmediato cierta inquietud. Quiso dar un paso al frente para luchar junto a Tang San, pero este la detuvo.

Entre los anillos del alma, el blanco representaba diez años, el amarillo cien años y el morado mil años. Aquel chico al que llamaban ‘Joven Maestro Dai’ no solo poseía ya tres anillos del alma, sino que uno de ellos era incluso de mil años. Había que destacar que, por su apariencia, apenas parecía ser tres o cuatro años mayor que Tang San y Xiao Wu.

Tres anillos del alma significaban que el nivel del Joven Maestro Dai ya había superado al menos el nivel treinta. En otras palabras, era un Anciano del alma, y además un Anciano del Alma de Combate con una poderosa alma marcial de tipo bestia.

"Dai Mubai, alma marcial: Tigre Blanco. Anciano del Alma de tipo Combate, nivel treinta y siete. Por favor, instrúyeme”. En medio de aquella presencia dominante e imponente, el Joven Maestro Dai declaró su alma marcial y su nivel. Eso significaba que estaba lanzando formalmente un desafío.

Ante aquella enorme presión, Tang San también comenzó a cambiar. El impulso violento que permanecía oculto en lo profundo de su interior emergió gradualmente. Sus ojos quedaron cubiertos por un tenue tono violeta mientras levantaba lentamente su mano derecha.

Una intensa luz azul oscura surgió de repente. Un manojo de hierba azul oscura brotó repentinamente de la palma de su mano. Cada hoja parecía muy fina, pero estaba cubierta de patrones semejantes a escamas de serpiente. Las hojas ya no tenían la forma plana de antes, sino que se habían vuelto cilíndricas. Si se observaban con atención, se podía distinguir claramente que estaban cubiertas de diminutas espinas.

Una luz blanca lechosa surgió del cuerpo de Tang San. Como si hubieran recibido algún tipo de estímulo, las hojas de hierba azul oscura aumentaron de tamaño de repente. En un abrir y cerrar de ojos, ya habían alcanzado el grosor de un brazo humano, convirtiéndose en algo parecido a largas enredaderas. Los patrones negros de serpiente destellaban con un tenue resplandor y se arremolinaban con agilidad alrededor del cuerpo de Tang San, como decenas de grandes serpientes.

Dos anillos del alma amarillos se elevaron al mismo tiempo desde debajo de los pies de Tang San y comenzaron a girar alrededor de su cuerpo.

"Tang San, alma marcial: Hierba Azul Plateada. Gran Maestro del Alma de herramienta, nivel veintinueve. Por favor, instrúyeme."

Dai Mubai arqueó ligeramente las cejas, que al igual que su cabello se habían vuelto blancas: "¿Tu alma marcial es solamente la Hierba Azul Plateada?".

Tang San respondió utilizando las palabras exactas de Da Shi: "No existen almas marciales inútiles, solo Maestros Espirituales inútiles”.

Desde que Tang San ingresó a la Academia de Maestros espirituales de nivel inicial de Nuo Ding, Dai Mubai era la segunda persona con el alma marcial más poderosa que había conocido. La única persona que lo superaba era el antiguo director de la Academia de Nuo Ding, quien, por invitación de Da Shi, había acompañado a Tang San cuando fue a obtener su segundo anillo del alma. En aquella ocasión, el director había demostrado poseer el poder de un Ancestro del Alma de Herramienta de nivel cuarenta y dos. Sin embargo, aquel director ya tenía más de cincuenta años, mientras que Dai Mubai probablemente sólo tenía dieciséis o diecisiete.

No era de extrañar. No era de extrañar que, incluso combinando su fuerza física, su energía interna y la Mano de Jade Misteriosa, Tang San hubiera salido perjudicado durante su primer enfrentamiento. Esta es la diferencia absoluta de poder.

La persona que tenía frente a él podía considerarse el adversario más poderoso al que Tang San se había enfrentado hasta entonces. Tang San sabía muy bien lo enorme que era la diferencia que suponía tener un anillo del alma de ventaja, especialmente cuando el tercer anillo del oponente era de mil años. Tanto los atributos como las habilidades que otorgaba eran algo contra lo que sus dos anillos del alma no podían competir. En este combate, Tang San no tenía ninguna confianza en poder ganarle. Tal vez solo si conseguía obligarlo a utilizar sus habilidades más secretas tendría alguna posibilidad de contraatacar.

"Bien dicho. No existen almas marciales inútiles, solo Maestros Espirituales inútiles. Déjame comprobar entonces qué tiene de extraordinario tu alma marcial de la Hierba Azul Plateada."

Dai Mubai se movió. Después de que su alma marcial poseyera su cuerpo, parecía haberse convertido completamente en otra persona. Apenas su cabello blanco comenzó a ondear, su cuerpo, rebosante de una fuerza explosiva, ya había aparecido frente a Tang San.

Las garras afiladas que sobresalían de los diez dedos de ambas manos se extendieron al mismo tiempo y se abalanzaron sobre el cuerpo de Tang San.

…

GLOSARIO:

\[3\] 见猎心喜 - jiàn liè xīn xǐ: Expresión idiomática china que describe la emoción o entusiasmo que surge al encontrarse con algo que despierta mucho interés, especialmente cuando una persona habilidosa encuentra a alguien digno de competir con ella. En este contexto, puede entenderse como ‘alegrarse al encontrar un rival digno’ o ‘sentir entusiasmo ante un oponente formidable’.

\[4\] 寸 - cùn: Unidad tradicional china de longitud, equivalente en la medida moderna de China continental a aproximadamente 3,33 cm. Por lo tanto, 8 cun equivalen aproximadamente a 26,7 cm.

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